Las batallas en el desierto - José Emilio Pacheco
Algo que me gusta de los libros es saber el momento en el que se conoce el por qué del título.
En este caso, era porque existían riñas escolares por las diferencias culturales que se les inculcaba en el México post guerra. Y era un patio al que le decían el desierto.
Este libro me gustó en particular por la fotografía temporal que tiene de ese DF antiguo. De esas costumbres, de las fábricas mexicanas que fueron consumidas por empresas extranjeras. Eso se me hace super triste. A veces uno quiere aferrarse a las cosas que nos hicieron felices alguna vez. A las costumbres que nos inculcaron de pequeños. Moverse tanto es cansado, pero necesario para sobrevivir. Desde ese entonces se han quejado de la gente, del robo de dinero por parte del gobierno, de que solo unos pocos tienen dinero y la mayoría batallan para vivir. Me dio risa y tristeza una parte en la que Carlitos menciona que tenían un compañero japonés del que se burlaban con una rima que he escuchado a los adultos decir. Los adultos que eran niños en la época de Carlitos. Qué bonito es eso. Y decía que al crecer fue dueño de una empresa que tenía como esclavos muchos mexicanos trabajando para él.
El amor que le tenía Carlitos de 15 años a Mariana de 28 me pareció muy bonito e inocente. Su familia y la sociedad lo satanizó por la religión. Y el mismo sacerdote le enseñó a Carlitos la masturbación en el confesionario, qué cosa tan graciosa.
Una parte que me pareció triste fue el cómo describía a sus amigos, la pobreza en la que unos vivían, la situación de los padrastros que no querían mantener a los hijos y la necesidad de estos de ir a vender chicles en los camiones.
La colonia Roma, la famosa colonia citada en el libro de Luis Zapata, El vampiro de la colonia Roma. Ambos libros mencionan que no era una colonia muy bien vista a los ojos de los demás, era como un rincón en el que vivían los que no tenían de otra y se esforzaban por salir adelante. Muy cultural y llena de vida y chismes.
Me gustó que menciona los entretenimientos de ese entonces, las canciones de cri cri, el bolero de Ravel, los libros que leía su padre (Cómo hacer amigos e influir sobre las personas).
Era muy incómodo saber las barbaridades que su hermano pervertido hacía.
Y en el caso de cómo se veía a la mujer en ese tiempo en el DF era que una buena mujer no debía contrariar las opiniones de su marido frente a sus amigos, una mujer no debía salir de casa, y si trabajaba debía tener una profesión de mujer, como secretaria.
No sé si al final sí estaba loco Carlitos o no, si había inventado todo, fue muy raro que nadie supiera lo de Mariana en donde ella vivía. Me gustó el misterio que se le dio al terminar la novela.



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